Tengo una buena noticia, que quiero compartir:
Al subir ayer a la balanza de mi doctora, apareció el número mágico de 64
No redondeado como parece, por que indicaba 64.300, pero eso sigue siendo un 6 y un 4!
Y estoy muy contenta porque me costó mucho bajar desde la última vez. Según la doctora, a partir de ahora voy a bajar poco a poco porque ya no es tan estricto el régimen y ahora mismo puedo comer casi-de todo, siguiendo las pautas alimenticias que me dieron.
Es decir, que ya pasó lo peor!
Digamos que estoy a medio camino y lo difícil ya lo superé.
¿Y qué fue lo más difícil de esta etapa? ¿Quieren saberlo?
Cuando decidí bajar de peso (estaba en 70 kilos a punto de reventar y salir disparada por los aires) fuí consciente de que no sería un camino de rosas, entonces antes de visitar a la nutricionista pensé en algunas estrategias para no desfallecer en el camino…. (vale, vale… soy una exagerada, lo sé…jaja)
Lo primero fue mirar el calendario y pensar que fecha era la más adecuada para comenzar (sin que tuviera compromisos o eventos sociales inevitables como: fiestas, bodas, bautismos, cumpleaños, etc).
Aunque fue un poco complicado encontré un hueco con margen de 2 meses.
Luego, informé a mi gente de mi decisión porque pensé que si todos lo sabían, podían ayudarme a no caer en tentaciones. Sobre todo mi chico (que hace manjares en la cocina)
Además no hay nada que me dé más bronca que las mujeres que hace tiempo que no ves y de golpe aparecen flacas-flaquísimas y al preguntarles que dieta hicieron, responden:
- Yo, dieta? Ninguna! Lo que pasa es que tuve un virus estomacal y... bla, bla, bla (ahora le dicen "virus")
- Noooo, dieta, no. Si me alimento como una vaca (mientras muerde una manzana verde)
- Es que los nervios no me dejan comer (mientras entran y salen de un centro de estética)
Yo en cambio, lo grité a los 4 vientos… “ESTOY A DIETA” y pensé que blanqueando la situación safaría de las invitaciones a cenas con amigas/os y que podría evitar las comidas obligadas de trabajo.
A las cenas con amig@s, asistí casi a todas y tengo que reconocer que se portaron muy bien, porque en gral nuestro grupo es de los que se juntan a COMER y BEBER bastante seguido y no son precisamente comidas ligeras. Teniendo un amigo chef que cada vez se luce más con sus recetas, comprenderán de lo que hablo. Pero con la amabilidad que lo caracteriza, siempre me preparó una cenita light especial.
Claro, entre amigos de confianza una puede sincerarse pero y en las comidas del trabajo? Ahí sí que no vale ninguna excusa, menos cuando sales a comer a Restaurant y todos quieren comer paella.
Poco a poco fui aprendiendo a decir NO, gracias.
Creo que el NO, gracias! lo dije un promedio de 3 veces al día mínimo, comenzando a primera hora de la mañana en la oficina cuando el Director nos dejaba una bandeja repleta de pastas dulces , porque simplemente estaba de buen humor y quería sorprendernos con un lindo gesto de su parte para que comenzáramos bien la jornada laboral.
A media mañana, en la hora del cafecito, mis compañeras con toda buena intención no paraban de convidarme todo tipo de barritas de cereales o galletas biológicas rellenas de chocolate o avellana, porque les daba pena verme comer una fruta… como si fuera a desnutrirme!
Y a la hora de la comida, tuve que armarme de valor para elegir el menú de ensalada acompañado de un segundo plato de pollo, pescado o carne, sin postre ni pan ni bebida distinta al agua natural, mientras mis compañeras disfrutaban de una rica pasta a los 4 quesos.
Todo esto que cuento, vivido día a día al final me hizo más fuerte.
Y el esfuerzo resultó gratificante al ver que da resultado…. Que se puede bajar de peso comiendo!
Porque les cuento que no pasé hambre en ningún momento. Lo que tuve fueron ataques de ansiedad, de querer devorarme todos los chocolates del supermercado o de dar un mordizco al postre tiramisú de mi compañera de trabajo, pero hambre… lo que se dice hambre no tuve.
Ahora que bajé casi 6 kilos estoy motivada para seguir adelante!
miércoles, 8 de abril de 2009
El camino de bajada
Publicado por Flaquita en 16:07 13 comentarios
jueves, 26 de marzo de 2009
Un tropezón
Esta semana ya debería estar pesando 64.
La dieta que sigo estipula la bajada entre ½ kilo a 1 kilo por semana o cada diez días. Y yo sigo clavada a los 65, por que será?
Solo hay una respuesta y no puedo mentir a nadie porque la balanza (váscula como se dice aquí) es la prueba de fuego.
Esta semana hice todo mal y los resultados lo demuestran.
Estos días fueron complicados para seguir la dieta. Puedo dar ochenta mil razones pero la principal es que pasé por un momento en que nada me importó. Me daba exactamente igual todo y tuve un ataque de rebeldía. Quien dice que solo se puede ser rebelde en la adolescencia?
¿Cómo es la mente, no? Porque con solo probar el postre (un rico tiramisú) en una comida de trabajo en un lindo Restaurant, saltaron todas las alarmas de las papilas gustativas y una cosa llevó a la otra, haciéndome saltar varios días la dieta.
Cuando una se encuentra en esa situación hay 2 caminos a seguir: el primero es resignarse y el segundo es quemar más calorías para compensar.
Y cual tomé yo? El primero. No tenía ganas ni fuerza de voluntad. Desconecté de todo.
Por suerte, esto duró unos días y enseguida volví a cruzar de vereda (acera se dice en España) y ya estoy de vuelta al ruedo con energías renovadas.
A pesar de mi corto-circuito mental, no subí ni bajé de peso, porque cuando volví a conectar con la realidad y mi meta de bajar de peso, decidí compensar esos días de exceso comiendo solo fruta y tomando mucho líquido.
Como sigo un plan nutricional y además pago por ello, obviamente no me hace mucha gracia saltearme comidas principales y reemplazarlas de esta forma, pero creo que me funcionó.
Como dicen por ahí: un tropezón no es caída, pero como cuesta sobrellevarlo....ufff!
Publicado por Flaquita en 10:16 74 comentarios
jueves, 19 de marzo de 2009
Ese lugar extraño llamado Gimnasio
No siempre hablaré de los kilos y todo el rollo de adelgazar porque no quiero ser monotemática.
Voy a actualizar los datos del peso una vez a la semana, así me doy tiempo para notar los cambios.
A causa de haber abierto este blog y tener que pensar en el contenido, me volví mas observadora. Ayer al llegar al gimnasio, me llamaron la atención algunas cosas que detallo a continuación:
- Por qué algunas mujeres entran a clase maquilladas con base, rímel y brillito en los labios?
- Por que los hombres que están en la sala de aparatos no paran de mirarse en el espejo mientras hacen la rutina de ejercicio?
- Por qué cada vez que hacen un ejercicio de peso hacen esos ruidos tan extraños que parecen animales en celo?
- Por qué ponen el canal de documentales en la tele que hay en la sala de fitnnes? A quien le interesa hacer deporte mirando cómo se reproduce la especie?
Realmente es para hacer un estudio sociológico porque es un habitat un tanto extraño.
Eso no va impedir que comience a armar mi bolso de deporte y dentro de un rato salga volando para el gym porque hoy me comí una barrita de chocolate NO PERMITIDA y tengo que quemar calorías por obligación!
Mmmmm que rico que estaba el chocolate, como algo asi puede contener tantas calorías.... no es justo. PROTESTO!
En tu gimnasio, pasan estas cosas?
Publicado por Flaquita en 9:58 13 comentarios
lunes, 16 de marzo de 2009
El lunes empiezo
Les cuento que para bajar de peso sigo una dieta amplia, que me permite comer 5 veces al día sin tener que medir cantidades, por lo cual no paso hambre.
Obviamente que no incluye todas las cosas ricas que antes comía y que ahora son productos NO PERMITIDOS, pero debo confesarles que me siento bien y tengo energía. Además ya no tengo ardor en el estómago y parece que el proceso de digestión no está tan lento como antes.
Pensé en plantearme metas cortas y realistas para que pueda ir viendo los resultados poco a poco y sentir satisfacción al lograrlas.
Basta de escribir y vamos a lo que vamos… los datos!
Peso inicial: 66,6 Kg (principio de marzo)
Peso actual: 65.6 kg
1º meta: 64 Kilos
2º meta: 62 Kilos
3º meta: 60 kilos
4º meta: 58 kilos
Meta final: 56 kilos
Logros: -1 Kg.
Estado de ánimo: Alegre!
Publicado por Flaquita en 16:14 4 comentarios
Esta es mi historia
¿Por que el título de este blog es Volver a ser flaca?
Simplemente porque toda mi vida lo fui y quiero volver a sentirme como antes.
Tengo 30 años y a los 27 años hice un gran cambio en mi vida al venirme a vivir a España desde Argentina. Eso conllevó un montón de cambios a nivel emocional tambien.
Hasta aquel entonces me encantaba mi cuerpo, mi autoestima era elevada y me sentía segura de mí misma en todo aspecto. Comía lo que quería y no me privada de nada… que tiempos aquellos!
Mi peso oscilaba entre 53 y 55 kilos y con mi 1,70 de altura me sentía esbelta y armoniosa.
Con el pasar del tiempo y sin darme casi cuenta engordé un montón. Analizando las causas de semejante cambio corporal, llegué a la conclusión de que fueron varios factores los que me llevaron a verme así ahora, pero el principal fue la ansiedad.
¿Y cual fue el detonante que me llevó a tomar la decisión de bajar de peso recién ahora?
Mmm, lo voy a confesar:
La 1ª fue que la gente de mi entorno se dió cuenta antes que yo de mi cambio corporal y me empezaron a cuestionar si estaba embarazada en reiteradas ocasiones. Que feo, es tener que dar explicaciones sobre un aspecto en tu vida en el que no te sentís bien y lo peor es que no tenía justificación para el exceso de peso.
Y la 2ª fue el día que ví aquel maldito número en la báscula (o balanza como la llamamos en Argentina)... nada mas y nada menos que 70 kilos....Nooooooo!
Ese número provocó una revolución en mi interior, porque me engañaba a mi misma no queriendo ver la realidad. Tuve una crisis existencial que me puso en orden la cabeza y concluí en que la mayor parte de mi malestar radicaba en no sentirme a gusto con estos kilos demás y eso estaba perjudicando otras áreas de mi vida.
Decidí que no quería seguir así, pero que tampoco iba a pagar un alto precio por estar flaca.
Con esto quiero decir que soy incapaz de dejar de comer y entrar en desórdenes alimenticios como bulimia o anorexia porque no quiero de ninguna manera perjudicar mi salud física o mental.
Leí muchos blog de chicas que desean ser princesas y observé que están dispuestas a poner en peligro sus vidas por este único objetivo. Yo las respeto, pero no será ese mi camino porque tengo la convicción de que se puede llegar a bajar de peso de forma saludable y además no me atraen los cuerpos excesivamente flacos al punto de que se vean lo huesos.
Cada cual es dueño de sus decisiones y de su vida.
Conclusión: Dí el primer paso que es el más difícil…. Tomé acción y aquí estoy contándoles lo que hice para comenzar esta nueva etapa:
1º) Hace 3 semanas, fui a un centro de reeducación alimenticia, para que me atienda un profesional , me diera una dieta y supervisara mi nutrición. No doy mas datos porque no quiero hacer publicidad.
2º) Me anoté en el gimnasio y voy 3 veces a la semana a clases de spinning que queman cantidad de calorías. Y le estoy tomando gustito a esto de pedalear al ritmo de la música.
3º) Abrí este blog para llevar un registro y seguimiento de mis avances (o retrocesos). Aquí me voy a exponer de forma anónima y contaré mi día a día con la intención de comprometerme aún más con mi meta y de tener un feedback de la gente que se anime a dejar comentarios, que ojalá haya muchos.
Me encantaría sentirme acompañada!
Me acompañas?
Publicado por Flaquita en 14:16 11 comentarios